La peculiar silueta del Monte Louro domina la entrada de la ría de Muros e Noia, marcando la separación de las tranquilas aguas de la ría y el mar abierto. En este punto da comienzo también la zona conocida como Costa da Morte. El Monte Louro, que alcanza una altura de 241 metros, se distingue por sus dos jorobas de granito y parece emerger directamente del mar. Se trata de un magnífico mirador, reconocido como Punto de Interés por el Instituto Geológico y Minero de España.

Por este, oeste y sur, el Monte Louro está rodeado por las aguas del atlántico. Al norte, al mismo pie del monte, se encuentran la playa de Area Maior, con su complejo dunar y blanquísima arena, y la mágica Lagoa das Xarfas (o Lagoa de Louro), formada al estancarse las aguas del río Longarela.

Se puede acceder a lo alto del monte a través de una estrecha pista que lo rodea. Se puede acceder en coche hasta las inmediaciones del faro de Monte Louro, punto que, además, es ideal para disfrutar de una hermosa panorámica de la zona.

Leyendas y dichos
En una de las laderas del monte, existe un gran agujero, llamado el “Profundo de Monte Louro”. Una leyenda habla de un tesoro custodiado por un buey que muge en las noches de temporal.
La silueta de Monte Louro domina la mirada de las gentes de los alrededores que dicen que cuando las cumbres del monte están rodeadas (tocadas) por la niebla, lloverá seguro.
“Cando Montelouro ten touca, chuvia…moita ou pouca”.
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Cómo llegar
Desde Muros, hay que seguir la carretera C-550, en dirección Carnota (o viceversa). Hay un desvío señalizado a mano izquierda (a mano derecha, viniendo desde Carnota) que lleva directamente hasta el faro, situado en la denominada Punta Queixal. A partir de aquí, sólo se puede continuar a pie por la senda sin asfaltar que rodea el monte.